2009 - La memoria poética, esa voz universal

Por Profesor Dr. Alejandro Caride

"Procurad también que, leyendo vuestra historia, el melancólico se mueva a risa, el risueño la acreciente, el simple no se enfade, el discreto se admire de la invención, el grave no la desprecie, ni el prudente deje de alabarla." MIGUEL DE CERVANTES Los poetas fundan los arquetipos colectivos, son, por lo mismo, quienes recrean los mitos fundacionales de un linaje, de una familia contribuyendo en la formación de la identidad de un pueblo. Son capaces de revelarnos el origen y la esencia del ser, cuya pérdida ensombrece nuestra existencia y nos vela su manifestación. La poesía es el soplo creador del ser y de la esencia de todas las cosas, una particular manera de decir, capaz de develar todo aquello con lo cuál construímos el lenguaje cotidiano. Es por ello que la poesía posibilita el lenguaje, desde su génesis misma hasta la creación de la palabra, que identifica al hombre con su historia. “La poesía es el lenguaje prístino de un pueblo histórico” (Vázquez Rocca). ANTIGÜEDAD OH LOS gozos profundos, los inviolados gozos, Agua de soledad Que guardan los caminos! Alma, corazón, Danza en los anillos Del día que llega Danza en sus huertos. Goza de sus vinos Las albas nuevas Rompiendo límites mojan la Nada; Cantan los puentes en el universo. En las albas mas nuevas humedezco mis ojos; ! En los soles mas nuevos humedezco mi boca! Suenan los vientos Las Zarabandas De sus tambores Ásperos, fuertes, Libres, salvajes Y puros El alma del mundo es como un pájaro herido Que sangra en el amar. ANTIGÜEDAD del mundo, desolación del mundo ¡ Danza en mi corazón la mas roja lujuria, La mas roja alegría, La mas roja esperanza! ¡ Danza las danzas Mas sueltas y alocadas! Sálvate mundo mío, Desatando infinitos. Apaga tus fríos Y enciende tus arenas En la primavera Y en el sol Pon en mi soledad los pies ligeros De tus dichas. Gira tus estaciones Sobre las nuevas eras. Iniciadas en angustias, en dolor y en espanto Abro mis manos, rojas de semillas. ¡Puede ser un gran sueño; puedo ser el gran sueño de [una raza! Oh música sagrada: sobre los nuevos puentes Danza tus retornos JACOBO FIJMAN Un mundo al que el poeta Jacobo Fijman, como sobreviviente de un paraíso perdido, quisiera regresar, como privilegiado testigo de esa edad dorada de lo humano. Dormirse en el olvido del recuerdo... ¡Dormirse en el olvido del recuerdo,
en el recuerdo del olvido,
y que en el claustro maternal me pierdo
y que en él desnazco perdido!
¡Tú, mi bendito porvenir pasado,
mañana eterno en el ayer;
tú, todo lo que fue ya eternizado,
mi madre, mi hija, mi mujer! Miguel de Unamuno El mundo del verdadero arraigo, donde “la jornada de trabajo... MANERAS DE LUCHAR Que no me digan que escriben simplemente, que dicen el poema sin pensarlo siquiera. Que él nace porque sí. Es un arduo trabajo, un oficio de herreros, un hacer proletario. Un cansancio que continuará mañana. Que no me digan que se hacen poemas sin sudores, sin una larga y violenta jornada de trabajo. Tengo las manos como las de un labriego, duras, gastadas, llenas de poemas. Rubén Vela les deja las manos gastadas, con la satisfacción de haber contribuído a construir el imaginario colectivo; un lugar de trato cotidiano con las cosas, donde se auna con el cuidado de lo humano. Al referirme a la memoria poética, intento descifrar las trazas de los caminos neuronales que contribuyen a construir, desde el recuerdo personal, voces arcanas que el poeta descifra con su propia métrica, creando universos imaginarios, hechos realidad a través de la gracia de la génesis de un nuevo lenguaje. Desde el profundo rinencéfalo se encienden caminos sinápticos que viajan hasta el cortex medial del lóbulo frontal, bilateralmente y desde allí a la profundidad de cada hemisferio, donde se localiza el núcleo Accumbens, lugar de encuentro de las corrientes inhibitorias frontales con las pulsiones del área entorrinal. Y volviendo con el poema de Jacobo Fijman “El alma del mundo es como un pájaro herido Que sangra en el amar”. Es aquí como el dominio de la poesía, el de las palabras fundacionales de lo humano, nos alertan sobre las conductas humanas, palabras que preservan una forma de vida. La poesía es, pues, una ocupación. “Es un arduo trabajo, un oficio de herreros, un hacer proletario. Un cansancio que continuará mañana”. Rubén Vela Los poetas, como guardianes del mito, instalan al hombre en su lugar de origen, en su relación de pertenencia a la tierra, entendida ésta como la que liga al hombre con la tierra, en oposición a la vida ciudadana, donde se funden el ser con el quehacer. Desde su lugar Machado nos dice: “Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar”. Antonio Machado Este memorable y popularizado poema nos conmina a construir nuestra historia, evitando repetir los errores del pasado, utilizando para ello una metáfora del caminante. Como podemos apreciar, nuestros queridos poetas, interpretes de Dios, han sabido aunar sus vivencias con sus procesos cognitivos, para convertirse en voces universales que evocan y refundan nuestra esencia humana. “Te acercaste a mi playa. Era la tarde y el otoño agrisaba las arenas. Le pusiste tu nombre a mis orígenes y al fin mis ojos se volvieron tierra para aceptar la cruz de tu conquista. Después volvió la historia a ser historia y la playa de nuevo está desierta”. Ester de Izaguirre

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