“Las pseudociencias se alejan del universo científico”
Por ULP Digital
8 de noviembre 2010
El doctor Alejandro Caride disertó en el seminario internacional ‘Ciencia vs. Pseudociencias’ de la ULP en Terrazas del Portezuelo. Centró su exposición en la perspectiva de las neurociencias.
“En medicina las pseudociencias surgen y se mantienen en el tiempo, porque el sistema de formación de especialistas y de capacitación de recursos humanos elige a los mejores, y a los otros los deja a su albedrío”, expresó Alejandro Caride, durante su participación en el encuentro epistemológico de la Universidad de La Punta, en el nuevo edifico administrativo.
Caride, neurólogo de profesión, abordó la temática de debate con eje en las neurociencias y el desarrollo humano. Explicó que en medicina el sistema de formación continua, es decir, residencias y postgrados, está disponible sólo a los egresados que han obtenido los mejores promedios a lo largo de la carrera.
“Quienes logran ingresar, al ser un logro personal, tienen menos inclinación a usar recursos terapéuticos y embarcarse en proyectos que no tienen rigor científico. En cambio, los egresados con bajos promedios, al no tener mucho que perder dentro del universo médico, suelen embarcarse en estas terapias, porque además tienen que encontrar una manera de subsistir y no tienen fundamentos científicos para criticarlas”, afirmó.
Asimismo, agregó que las pseudociencias se nutren del “cerebro mágico”, que pertenece a estructuras profundas de la corteza cerebral, el cual arrastra lo mágico, porque en tiempos pasados no había forma de conocer los hechos que impactaban al hombre en su vida diaria. “Las explicaciones eran planteadas desde dioses o la astrología, que pronosticaban el futuro en base a hechos sin causalidad”, destacó.
“Muchos de los postulados que antes se aceptaban como válidos hoy se desvirtúan, y en relación a este proceso de mayor conocimiento es que las pseudociencias se alejan del universo científico. No tienen un método de evaluación de sus postulados, ni pueden demostrar sus fundamentos”, detalló.
También, explicó que desde su punto de vista se debe educar a la población para que no recurra a las pseudociencias para explicar lo que no conoce. “Las pseudociencias se desmitifican solas. La psicología basada en la interpretación de los sueños, tal como la planteó Freud, hoy no tiene fundamento científico. Sí lo tiene la psicología cognitiva, en la que el sujeto es sometido a un paradigma para conocer cómo piensa, siente y funcionan sus áreas de conocimiento. Esto contribuye a mejorar la salud del paciente. No se pueden relegar las causas de una patología, ya sea alteraciones en la educación, la nutrición o del desarrollo del vínculo familiar, a hadas buenas o malas”, sentenció.
En cuanto a los avances en el campo de la neurología, Caride señaló que la disciplina ha cambiado su objeto de estudio. Inicialmente, se abocó al estudio de las enfermedades del cerebro, y actualmente se realizan estudios funcionales para conocer cómo opera un cerebro sano.
“Conocer el cerebro sano, también, permitirá modificar hábitos de conducta y de educación. Lo que más importa de esto es cómo el cerebro aprende. Una de las metas que se plantean para los próximos años es cómo funciona el cerebro de quienes enseñan a los niños que aprenden. Ahí podremos influir para que la enseñanza sea modificada, porque gran parte de la estructura que rigen los procesos de aprendizaje están basados en principios de autoridad y transmisión del conocimiento, fundados en 1700. De ahí al presente la civilización ha cambiado”, explicó el especialista.
Igualmente, agregó que los cambios en el paradigma educativo deben lograr que los alumnos se encuentren motivados y comprometidos en el proceso de aprendizaje. “En caso contrario, el déficit de atención, con hiperquinesia o no, seguirá incrementándose en el mundo. Esto tiene que ver con un desajuste en los modelos de enseñanza. La realidad es que los niños están influidos por muchos estímulos provenientes de fuera de la casa y de la escuela. Acceden por medio de la comunicación global a información y contenido que no son capaces de asimilar ni han tenido el proceso de aprendizaje para interpretarlos. Habría que permitir una nueva dinámica del aprendizaje”, subrayó.